viernes, 28 de diciembre de 2007

Improvisando

¿No es acaso lo que hacemos cada dia de nuestra vida? cuando no sabemos lo que va a suceder, a pesar de creernos que lo tenemos todo previsto... Improvisación. Es lo mismo que esa conversación que tienes con una persona. Empezais hablando de un tema, y luego todo va girando. ¿Por qué llamar a eso improvisar? Todo lo que nos rodea es una improvisación, no hace falta mencionarlo cuando algo se sale un poco de los railes.

¿Os habeis dado cuenta de que la mayor parte de instrumentos musicales, por no decir todos, no solo requieren de una habilidad manual, sino de una implicación emocional? No sólo digo a la hora de componer, que eso es obvio, sino a la hora de tocarlos. Nos dejamos llevar, empujamos las teclas del piano con nuestra rabia, las acariciamos con toda nuestra pasión o las rozamos suavemente con desdén. Igual sucede con las cuerdas de una guitarra, igual con cualquier otro instrumento. (salvo excepciones).

¿No teneis a veces la impresión de que los días se repiten? Los sentimientos, las sensaciones... y ese vacio continuo que sale del pecho, nadie sabe hacia donde. ¿Nunca habeis llegadoa creer que de verdad lo habeis vivido absolutamente todo? Y vale que cada día puede deparar algo nuevo y todas esas cosas pero realmente... hay gente que ha vivido más de lo que pudiera estar dispuesto a soportar... ¿qué sensación deja eso? cuando uno, cansado del teatro de la vida se retira a observarlo todo desde el patio de butacas, sin querer implicarse demasiado en la obra, en sus personajes, en sus situaciones. Es cómodo observar la propia vida desde un sillón, pero acaba provocando eso que dije antes... ese vacio, que no se porqué, sale del corazón, y duele...

¿Por qué cuesta tanto mover los brazos y flotar cuando todo se hunde? ¿Por qué la mayoría de las veces necesitamos que sea alguien quien nos saque? Y a nosotros lo único que nos apetece es que nos arrastre la corriente hasta el fondo más oscuro... quiza sí, como eso que decías de no querer ver más allá de mis manos... quiza lo que no quiera ver sean mis manos... mi presencia. No ser! como ya te comenté. Estar muerto unos momentos! como Tom Sawyer a los ojos de todos... y luego aparecer, bien triunfante, bien culpable de abandono... de dejarnos a nosotros mismos a la suerte de los comentarios ajenos, que lejos de desearnos el bien, nos auspician y proponen un futuro que no hemos pedido. Y su intención es buena!!

Aquí os dejo algo parecido a una improvisación. Me lo pasaron anoche, en una de esas charlas, también improvisadas, que se prolongan durante horas y se agradecen eternamente.

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